ODEBRECHT ENCONTRÓ Y UTILIZÓ LA PÁGINA 11

28/02/2019.- La International Petroleum Company (IPC) desde el año 1924 venía controlando el negocio de la industria del petróleo en el Perú, había adquirido de la británica London Pacific Petroleum (LPP) el derecho de exploración, explotación, extracción, conducción, refinamiento, comercialización y exportación de los lotes de La Brea y Pariñas en el norte del país.
Fernando Belaúnde Terry (FBT) construyó su carrera política siendo un crítico permanente de los acuerdos y leyes que celebró y promulgó el gobierno de Augusto B. Leguía, calificándolos de entreguistas y desfavorables a los intereses del Perú y en favor de la IPC y de los herederos de William Keswick, propietario de la LPP, primer propietario de los yacimientos de La Brea y Pariñas, de modo que, llegado a la presidencia de la República en 1963, había que actuar en correspondencia y recuperar los yacimientos considerados como estratégicos para la economía y la seguridad nacional.
FBT envía un proyecto de ley al Congreso de la República para declarar nulo el Laudo Arbitral que firmó Augusto B. Leguía, en correspondencia se aprueba la Ley Nº 14696, posteriormente se promulga la Ley Nº 16674 por la cual la IPC debía entregar los yacimientos de La Brea y Pariñas a la Empresa Petrolera Fiscal (EPF). En apariencia, el gobierno de FBT había conseguido un triunfo nacionalista cuando se firma el Acta de Talara, documento que ponía fin al conflicto. Lo que vino después es harto conocido y documentado.
Cincuenta y un años después el Perú vuelve a firmar un “Acuerdo o Contrato”. Esta vez no es la empresa IPC. El Acuerdo de colaboración eficaz firmado con Odebrecht blinda a la transnacional de cualquier demanda que el Estado peruano pueda accionar contra la empresa o sus funcionarios; es decir, pone al Perú en situación de indefensión frente a Odebrecht; a cambio el Perú obtiene información para investigar y, de ser el caso, sancionar a todas aquellas empresas y funcionarios, políticos y gobernantes que Odebrecht decida delatar.
Por el Acuerdo, Perú recibirá 610 millones de soles por indemnización pagaderos en quince años, durante ese tiempo, no tenemos derecho a ningún interés moratorio, mientras tanto Odebrecht tiene en marcha una demanda internacional ante el CIADI para recuperar más de 1,500 millones de dólares por daños y perjuicios a sus inversiones en Perú. Es decir, “nuestros negociadores” del Acuerdo se han mostrado “incompetentes” para fijar cláusulas que liberen al Perú de demandas posteriores, por parte de la confesa corrupta Odebrecht.
Odebrecht según el Acuerdo únicamente reconoce coimas en: Metro de Lima, Línea 1 Tramo 1; Costa Verde, Tramo Callao; Interoceánica del Sur y Vía de Evitamiento en el Cusco. En aquellas obras en donde no reconoce coimas, Odebrecht se protege y deja expedito su derecho a demandarnos ante los fueros internacionales por cualquier acto de toda índole que perjudique sus intereses.
Es en virtud al Acuerdo firmado que Odebrecht ya inició en el gran Ducado de Luxemburgo una demanda en contra de Perú. Odebrecht sostiene que la emisión del Decreto de Urgencia 003-2017 y la Resolución Ministerial Nº 066-2017-JUS y la Ley Nº 30543 les causaron daño a sus inversiones, por lo tanto, amparados en el Convenio de Protección Recíproco de Inversiones entre el Perú y la Unión Económica Belgo – Luxemburguesa que se firmó durante el gobierno de Alejandro Toledo.
El Acuerdo habilita a Odebrecht a seguir contratando con el Estado, proteger la totalidad de sus activos, evitar la cárcel de sus directivos, pagar en 15 años una indemnización nimia y, sobre todo, a demandarnos en fueros internacionales por todos los “supuestos daños” que en ejercicio de nuestra soberanía e intereses le hemos causado.
Funcionarios de Odebrecht han sostenido en Curitiba que el “Club de la Construcción” está presente en el Perú desde 1996. Se infiere que ellos se complementaron, se adhirieron a la mafia ya instaurada. Es decir, el Club y Odebrecht nos vienen esquilmando vía contratos, adendas y otros artilugios legales por más de 23 años. Durante el periodo 2005 – 2014, Odebrecht, integrante del Club de la Construcción, ha contratado en 17 obras por más de US$. 12,534 millones de dólares. Es inverosímil que, de los 17 contratos, hayan pagado coimas en solo 4 obras. Es claro que, el Club, Odebrecht y demás aliados extranjeros lo corrompieron todo, en todos los niveles y estamentos del estado.
Odebrecht actúa en muchos frentes, utiliza su poder para poner la agenda, perjudicar a quienes se le oponen a conseguir sus objetivos. Por último, Odebrecht seguirá siendo el titiritero, ayudará a su próximo títere a llegar a la Presidencia de la República con el apoyo de socios y comunicadores en nómina. Odebrecht, todo indica, encontró, utilizó y redactará “Páginas 11” a discreción.

Fuente: Diario El Cumbe, Página 3



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